Potaje de bacalao con rellenos | Ochimanikia

Sin duda alguna el potaje de bacalao con rellenos o potaje de vigilia, es uno de los platos tradicionales típicos en la Semana Santa por todo nuestro país, y dependiendo de la región puede tener algunas variantes, pero todos ellos igual de ricos.

Como todo plato de legumbres, es un plato muy completo y nutritivo, aunque con algún extra en calorías por los rellenos de pan… pero a mi parecer son imprescindibles porque éstos elevan el plato al nivel de exquisito!!!

Si estáis acostumbrados al sabor de los potajes con carnes o chorizo, os aconsejo que probéis esta receta porque el sabor de la legumbre con bacalao es totalmente espectacular.

Os voy a explicar la receta tal y como la he heredado de mi madre, la que desde siempre se ha hecho en su pueblo, un lugar de La Mancha de cuyo nombre SI quiero acordarme, tan chiquitito que anda perdido entre extensas llanuras de campos de girasoles y cebada… precioso lugar: La Parra de las Vegas (Cuenca).

¡¡¡Vamos a ello!!!

 

Ingredientes (para 4 personas)

Para el potaje:

. 150 gr de garbanzos

. 150 gr de judías pintas

. 300 gr de bacalao salado

. 1 cebolla

. 1 cabeza de ajos

. 2 patatas medianas

. 2 hojas de laurel

Para los rellenos

. Miga de pan del día anterior

. 2 huevos

. canela al gusto (éste es un toque especial mío)

. aceite de oliva

Preparación

* El potaje:

  1. Primero de todo el día anterior debemos poner a desalar el bacalao, cambiándole el agua dos o tres veces. No es necesario que compréis esos lomos tan hermosos, son muy caros para esta elaboración, y con las tiras o colas  quedará igual de bueno.
  2. También hay que poner en remojo la noche anterior las legumbres: las judías y los garbanzos, se pueden poner juntos no pasa nada.
  3. Bien tempranito ponemos en una olla bien grande todos los ingredientes, menos las patatas, y lo cubrimos bien de agua (poner bastante porque va a estar mucho tiempo hirviendo y evaporará)
  4. Llevar a ebullición y bajar el fuego para que vaya haciéndose poco a poco, os llevará unas dos horas, no tener prisa, cocinado a fuego lento sabe mucho mejor.

NOTA: En este caso no pondremos sal, ya que el bacalao puede haber quedado todavía salado, en todo caso rectificaremos al final de la cocción si hiciera falta.

* Los rellenos:

  1. Mientras se va cocinando el potaje vamos a ir preparando los rellenos.
  2. En un bol batir los huevos con la canela y una pizca de sal.
  3. Desmenuzar la miga de pan y añadirla al bol poco a poco para que se empape bien (evitar poner corteza ya que quedará más dura). Debe quedar una masa homogénea, espesa pero jugosa…por lo que no recomiendo que la echéis toda de golpe, sino la que vaya admitiendo la cantidad de huevo.
  4. Dejarla que se empape bien y probarla para rectificarla de canela.
  5. NOTA:Os tengo que confesar que lo de la canela es un toque personal mío, ya que lo que suele ponerse junto con el huevo es un ajo machacado y perejil. Pero éste sabor a mí me recuerda más al de una albóndiga, y yo no digo que no le venga bien al bacalao, pero si queréis un toque diferente, probarlos con canela!!

  6. En una sartén con abundante aceite bien caliente, vamos cogiendo pequeñas porciones de masa con una cuchara y las vamos friendo.
  7. Los vamos dejando en papel absorbente para que escurran el exceso de aceite y los reservamos para hacer un último chup-chup en el guiso.

 

* Finalización del plato

  1. Una vez que las legumbres estén cocidas, es momento de añadir la patata chascada en trozos no muy grandes. Esto es cortada de manera irregular, clavando un lado del cuchillo y con un ligero movimiento chascar la patata por donde ella quiera romperse (de esta manera soltará más su almidón y servirá de espesante para nuestro guiso.
  2. También vamos añadiendo todos los rellenos que hemos frito y tenemos reservados.
  3. Lo dejaremos todo cocer para que se integren los sabores y el caldito quede espeso, bien trabadito.
  4. Rectificar en este momento, y si hiciera falta añadir sal.

 

Espero que hagáis la receta cualquier día de esta Semana Santa, aunque es tradicional hacerla el jueves santo… o como en mi caso, el viernes porque donde vivo no es festivo el jueves!

Y aunque es cierto que se puede hacer en cualquier época del año, únicamente la hago en esta época para que no se pierdan tradiciones, y el hecho de esperar todo un año, la hace aún más apetitosa!!!

Si la probáis por primera vez, me gustaría que me comentárais qué os ha parecido.

¡¡¡ Muy buena Semana Santa a todos!!!